25 años de muy buena luz

Ene 1, 2021 | La Columna de la Tía

Rogelio Benavides/ editor/ Benapresa@hotmail.com

 

Este primer día del año cumplen años mi buena amiga Marita Rojas Calvo, el empresario Pablo Sánchez y la presentadora, locutora, periodista y sicóloga Analía Murillo. La empresaria de la moda Syl Jiménez, de tiendas Kiss, cumple años el 2 de enero; otros cumpleañeros son la presentadora Cindy Villalta (el 3 de enero), el chef Luis Guillermo Castro (3), la modelo Paola Retana (4), el estilista Marco Salazar (4), la productora de Repretel Rita Chaves (4), el cantante Roberto Núñez (4), mi amiga Ivette Lizano (5), la empresaria Yolanda Soler (6) y el comediante Opo Marín (7).

 

25 años de muy buena luz 

El documental “25 Años de Luz”, transmitido el 31 de diciembre por Teletica Canal 7, revela que El Festival de la Luz lejos de sufrir con tropiezos como la pandemia, se fortalece para regresar una y otra vez, de acuerdo con su creador el ingeniero Johnny Araya Monge, Alcalde de San José.

Este buen trabajo televisivo estuvo a cargo de Mario Nájera, Productor General; Manuel Granda, Director y Guionista, y Mario Gorras, como Director de Fotografía, trío de profesionales que garantizan la excelencia de una producción compleja y de gran exigencia. Es un excelente cortometraje, que emociona y que logra atrapar nuestra atención durante una hora. No aburre, no abunda y no cansa. Estos señores, al frente de un gran equipo de experimentados profesionales de la televisión, lograron una buena historia, no una mera suma de escenas de los 25 años, como suele ocurrir con estos resúmenes que se hacen para esta época.

Es un espacio de calidad internacional, como quien dice Discovery Channel o National Geograpich, donde algunos protagonistas, testigos de primera línea, cuentan una historia desde las vísceras de la criatura. Las escenas seleccionadas, las intervenciones de los testigos, son el secreto de esta cuidadosa realización, donde cada cosa está puesta en su lugar. Fueron apenas 25 días los que duraron con este complejo documento que, en otras circunstancias, se habría llevado más tiempo.

La música y los arreglos de Luis Alonso Naranjo están a la altura de la calidad que le imprimieron los talentosos profesionales de canal 7. Buscaron y rebuscaron material aquí y allá, incluso en los archivos de Repretel y así lo evidencian, como debe ser y como corresponde a un trabajo serio como el difundido. Johnny Araya, el papá de la criatura, aparece lo necesario, ni más ni menos. Se ve elegante, relajado, tranquilo, como pulpo en su mar. Como dice Silvio Rodríguez, tiene la palabra precisa, la sonrisa perfecta.

Johnny Araya es el papá del Festival de la Luz.

También queda claro que esta fiesta de luz se ha mantenido y ha sobrevivido porque hay voluntad y ganas para que tal cosa suceda. Como dijo Jorge Villalobos: “Si nosotros (la organización) no hubiéramos tenido desde un principio el respaldo político y personal de Johnny Araya, el Festival no hubiera alcanzado ni la solidez, ni el éxito que tiene hoy en día”.

Villalobos, director del Festival, interviene más porque lleva el hilo de la historia, matizada con anécdotas y peripecias de tan alegre y colorido desfile que durante 25 diciembres ha recorrido las calles capitalinas y que ha llegado a todos los hogares del país gracias a las transmisiones de las televisoras, que saben que esta fiesta es un éxito de rating siempre.

“25 años de luz” convence: es una muestra de que la televisión local tiene los recursos y el talento para hacer documentos de gran rigor académico y científico sin ser aburridos. Esta producción se convierte en un reto para todos los que trabajan en la industria televisiva local. De ahora en adelante, cuando se haga algún resumen como de las corridas de toros, festivales, topes, reinados o de cualquier otro contenido, ya no podrán ser meras ediciones donde suman y pegan escenas de años anteriores.

Las producciones tendrán que tener una intención, un guión, un equilibrio, picos y mesetas, para no aburrir, para que no sean puras pegas. El televidente que consume este tipo de material es inteligente y cuando ve algo bueno, tiene la sensibilidad para saber si está bien hecha, de lo contrario, la descarta. El reto que plantea Nájera es interesante para todos los que en la industria televisiva local hacen trabajos similares. Reconocimiento para Paula Picado, Vicepresidenta Corporativa de Televisora de Costa Rica, que se embarca en este tipo de empresas, porque ella sabe guiar a un personal que tiene la capacidad y las ganas de hacer cosas cada vez más complejas y de gran calidad.

Jorge Arturo Villalobos Loaiza es el artífice del Festival de la Luz.

Felicidades María José 

El 27 de diciembre celebró su cumpleaños María José Guzmán, una mujer trabajadora, empeñosa y muy valiente; todos estos días ella ha estado pegada al yugo de Estación Atocha Don Bosco, hasta que da gusto ver el empeño que pone en este su proyecto empresarial. A lo anterior hay que agregar las vicisitudes de este año tan complicado, sin embargo, no paró ni un minuto, siguió adelante, poniendo su mejor esfuerzo con el apoyo de los pocos empleados que pudo sostener. La veo todos los días, levantarse muy temprano, para dirigirse al Mercado de Mayoreo, a las pescaderías, a Mayca, a los almacenes y sitios proveedores de bebidas y alimentos; siempre busca calidad, buen precio y hasta regatea, si le dan chance. Sale temprano y regresa avanzada la noche, apenas le da tiempo de ver a mi querida nieta su hija Valentina; pero el rato que logran pasar juntas, lo disfruta intensamente. Ayer, antier y hoy también la vi, en compañía de Luis Sáenz, asando cochinillos, piernas, piernotas y pavos, los cuales —no más salir del horno— los entregan pronto.

El día de su cumpleaños, no fue diferente, trabajó sin celebrar. La situación está muy difícil y ella sabe que, solo trabajando, saldremos adelante. Esto de cumplir en medio de las fiestas la ha dejado sin celebración. Antes, cuando podíamos irnos de vacaciones a la playa, había que cargar el queque desde San José y no siempre llegaba entero. Recuerdo una vez que la familia se fue antes; quedé encargado de llevar el queque y le pedí a mi amigo Johnny Araya que me transportara; cuando llegó Johnny a mi casa —en un pequeño Volswagen— y salí con aquel gran queque, me preguntó: ¿Y usted para dónde va con eso? Y le respondí: al Coco con usted. Casi me deja, pero cuando le conté la razón de semejante lustroso, se compadeció; allí iba yo en el asiento de atrás sorteando curvas y cuestas al lado de su hija Gloriana. El queque llegó ileso, pero yo con una contractura muscular, lumbago y afectación de la ciática. Sin embargo, María José se puso feliz… tuvo queque para celebrar.

Mi nieta Valentina con su mamá María José Guzmán.

Sobre Armando Manzanero  

Sobre lo que he leído acerca de la muerte de Armando Manzanero, el pasado 28 de diciembre, les comparto un comentario de la catedrática e intelectual Helia Betancourt. Dice: Cuando me llegó la noticia de la muerte de Armando Manzanero, en verdad me afectó. Manzanero, además de cantante, de compositor de grandes canciones, de ser un reconocido artista, era un poeta y era una época, y esa época, fue mi época de juventud. Vino a Costa Rica, creo que por primera vez, entre 1968 y 1969. Se iba a presentar en el Hotel Balmoral y un grupo de compañeras de colegio nos pusimos de acuerdo para ir a verlo. Tanto insistí que mi mamá accedió a llevarme, al final el grupo sufrió algunas bajas y otros cambios sensibles ya que el público se componía de jóvenes mayores y únicamente quedamos dos colegialas: María Elena Vidal y yo. Fue una noche espléndida, mágica. Aquellas canciones, para nosotras eran el amor. Años después, esas canciones y las siguientes creaciones de Manzanero, acompañaron los primeros romances de juventud. Fueron momentos muy altos de la música popular latinoamericana y muchos los cantantes que nos dejaron piezas que todavía nos acompañan: Mi viejo, Contigo aprendí, Esta tarde vi llover… gran parte de nuestra poesía está en el cancionero latinoamericano. Hace unos cuatro o cinco años estábamos mi esposo y yo en el aeropuerto de Ciudad de México y vimos pasar a Manzanero, esa pequeña figurita despertaba gran admiración. Sonreía y de alguna manera respondía a los saludos ladeando la cabeza. No era de esas figuras a las que necesariamente los jóvenes perseguían para pedir un autógrafo; de los saludos que se cruzaban, se pasó a un tímido primer aplauso, se fueron uniendo las palmas y una nutrida ovación inundó las salas de espera. Resultaba evidente que los que estábamos en esas salas éramos latinoamericanos, algunas personas que no hablaban español preguntaron curiosas, alguien dijo “The Author of the Song Its Impossible”. Todos se sumaron al espontáneo homenaje. Conocí a un alucinado poeta colombiano que tenía una casa de veraneo en las afueras de Bogotá, en una zona conocida como la Sabana. Allí, en las noches frías, abría las puertas de su cabaña y decía recibir visitas extraordinarias. Uno de los asiduos visitantes era Beethoven. El había congeniado con el gran compositor luego de descubrir que los dos tenían algo importante en común: a los dos les gustaba Manzanero y, entre sus canciones favoritas, estaba Adoro. Para recordar, mejor homenaje, imposible.

Era tan grande 

Me gustó el relato de Helia Betancourt porque me transporto a una época donde no había canciones feas, porque como dice bien, era nuestra época. Eran canciones hechas con buena letra, para bailar despacio…pero ¡Qué letras! Todas las canciones de Manzanero son buenas y no terminaría de nombrarlas. Hace unos años, escuchando un CD de Andrea Bocceli, le puse atención a “Te extraño”: Como se extrañan las noches sin estrellas/ como se extrañan las mañanas bellas/… Te extraño/ cuando camino/ cuando lloro/ cuando río/ cuando el sol brilla/ cuando hace mucho frío/ porque te siento/ como algo mío… No hay nada más que decir… Definitivamente este pequeño manzanero produjo siempre buenas manzanas, las mejores, de todos los colores y profundos sabores. Como dice Serrat, eran sencillas y tiernas. Lamentablemente eso que llaman canciones ahora, tienen colores, pero feos y no saben a nada, es pura fruta podrida. Manzanero era tan bajito, que compuso “Por debajo de la mesa”. ¡Qué grande!

Colaboremos con la vida

Si usted desea colaborar con Los 90 Minutos por la Vida, que se realizará el próximo domingo 03 de enero, tome note de lo siguiente. Esta competencia amistosa, en beneficio de la Asociación de Lucha Contra el Cáncer Infantil (ALCCI), se efectuará en el Estadio Nacional sin público; por lo que para apoyar la causa, podrá comprar brazaletes de este torneo en lugar de las tradicionales entradas. Cada brazalete tiene un costo de ₡3.000 (tres mil colones) y usted puede adquirirlo en las tiendas Monge. “Desde nuestro programa Buenas Acciones de Monge, hemos venido apoyando a ALCCI en diferentes proyectos y nos enorgullece hacerlo una vez más, esta vez poniendo al alcance de la población estos brazaletes en nuestras tiendas. Sabemos que la lucha contra el cáncer es ardua y continua; por eso, los invitamos a todos a que compren y usen los brazaletes, con los cuales estarán cooperando con esta organización que brinda diversas ayudas a más de 600 niños y sus familias al año”, manifestó Carlos Fernández, Gerente de Comunicación de Monge. Los 90 Minutos por la Vida es una esperada cuadrangular, en la que participan los equipos Club Sport Herediano, Deportivo Saprissa, Club Sport Cartaginés y Liga Deportiva Alajuelense. Además de los brazaletes físicos disponibles en las tiendas Monge, se pueden adquirir brazaletes virtuales en www.90minutoscr.com y en www.specialticket.net,así como a través del SINPE Móvil 8620-9090.

 

 

 

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