Proyectos convierten desechos orgánicos en abono y material publicitario en madera plástica para techos y muebles

Jun 5, 2021 | Noticias

Redacción l redaccion@tiazelmira.com

Cada tres segundos en el mundo se pierde la superficie de bosque requerida para cubrir un campo de fútbol y en el último siglo se han destruido la mitad de los humedales. 

En este 2021, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hace un llamado a hacer las paces con la naturaleza y “pasar de explotarla a curarla”,  previniendo y deteniendo el daño a los ecosistemas y restaurando los ya dañados. El objetivo de esta mitigación es mantener en menos de 2°C el calentamiento global.

Las acciones para aportar a prevenir el daño a la naturaleza se relacionan de forma importante en RE.pensar nuestras actitudes, RE.ducir nuestros desechos y RE.usar nuestros recursos; es por ello que Nestlé tiene en marcha diferentes proyectos para disminuir su huella en el ambiente, educando a los consumidores y lograr así al año 2025 que el 100% de sus residuos sean reciclados y/o reusados y generar cero emisiones netas de efecto invernadero al año 2050 . 

A través del sitio web www.nestleagustoconlavida.com/proposito/repensar, los consumidores pueden aprender, educarse y motivarse sobre cómo repensar los residuos que están generando, reducirlos y reusarlos para minimizar el impacto al medio ambiente.

RE.pensar: Dando una nueva vida a los desechos.

La materia orgánica, procedente de productos no conformes de Nestlé (es decir alimentos que no cumplen con los estándares de calidad para ser vendidos para consumo humano) llegan hasta las instalaciones de Abonos Vivos en Cartago, donde son tratados para darle vida a cultivos y plantaciones.

Con la pandemia por Covid-19 han quedado evidenciadas las consecuencias de la pérdida de los ecosistemas en la salud de nuestro planeta y sus habitantes.

Rafael Herrera, capataz de Abonos Vivos, comenta que procesando de manera correcta la materia orgánica, se evitan plagas como moscas y malos olores, brindando de paso cientos de empleos: “Mucha de la materia orgánica que recibimos, anteriormente era basura. Nosotros la tratamos y convertimos en abono orgánico de excelente calidad que se distribuye en fincas, empresas y jardines, mejorando la calidad del terreno de cultivo”.

Otro ejemplo novedoso de reutilización de residuos, apoyado por Nestlé, es la fabricación de madera plástica que realiza la empresa Replacori. La compañía entrega todos aquellos plásticos procedentes de los materiales publicitarios usados en los puntos de venta (POP), que no pueden ser reciclados en los procesos tradicionales, para que en las manos de estos expertos se convierte en tejas plásticas para techos, muebles para exteriores, postes para cercas y pisos, con hermosos acabados y durabilidad de más de 30 años.

Víctor Segura, de Replacori, explica el proceso: “Nosotros recibimos todo el material publicitario y hacemos un proceso de selección, molido, dosificación y pigmentación. Brindamos empleo a 18 personas solo en esta planta, pero tenemos 30 puntos en todo el país, donde nuestros colaboradores hacen muebles, estructuras, pisos y carpintería; todo para brindar a estos productos un valor agregado de facilidad y durabilidad”.


Ambas acciones forman parte de los esfuerzos de Nestlé en Costa Rica para ser Cero Residuos en su operación en el país.

RE.ducir: El consumo de agua y generación de emisiones GEI

Al año 2020, Nestlé disminuyó en un 40% la cantidad de agua consumida por tonelada de alimentos producidos en comparación con las cifras manejadas en el 2010. Así mismo, en la última década sus fábricas lograron reducir en poco más del 40% las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) por tonelada producida. 

Para comprender el alcance ambos logros, el ahorro de agua obtenido equivale a la cantidad de agua contenida dentro de 120 piscinas olímpicas y la reducción de emisiones de GEI a cruzar 410 veces la región ida y vuelta, desde Panamá hasta Guatemala, en un vuelo comercial.

Claudia Alvarado, gerente de Sostenibilidad de Nestlé Centroamérica, reafirma en que estas acciones buscan ir más allá del cumplimiento de las legislaciones ambientales: “La protección del medio ambiente es una necesidad para las empresas de hoy. Solo las compañías que se adapten al cambio climático y a esta nueva realidad podrán trascender en las próximas décadas. La pandemia por COVID-19, la proliferación de plagas en cultivos y los desastres naturales, nos afectan en el aprovisionamiento de materias primas. Debemos adaptarnos y transformar nuestra operación para ser más eficientes y resilientes”. 

Diferentes acciones aplicadas en fábricas, progresivamente durante esta misma década, han permitido que, el equivalente a 6 250 camiones de basura, dejen de llegar a los vertederos en Centroamérica, gracias a la disminución de un 94% de los residuos enviados a los vertederos, versus cifras del 2010. 

Hoy siete centros de distribución y dos fábricas de Nestlé en la región son Cero Residuos, es decir valorizan sus residuos, contribuyendo con la industria del reciclaje local, fomentando una economía circular.

 

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